miércoles, 29 de octubre de 2014

Cómo estar en la mierda





Tengo dolor y tengo arrechera. Tengo mucha arrechera.

Tengo odio, tengo rabia, tengo tristeza, tengo frustración e incertidumbre.

Tengo un solo gran complejo y no es ninguno de los que hablo abiertamente.

Tengo cero expectativas, deseos or will to get back on track.

Tengo que dejar que mi ansiedad me coma o me mate o la venza por incercia porque ni puta idea de cómo remediar eso.

Tengo ganas de morirme y de dejar de actuar para siempre. De estudiar contaduría y aprender a sumar.

Tengo ganas de irme del país.

Tengo casi ninguna esperanza.

Tengo demasiado tiempo trabajando por algo que nunca se acerca.

Tengo un perro que no quiere salir de mi cuarto porque me ve llorando.

Tengo dos amigas que atendieron el teléfono, aunque sea.

Tengo lágrimas que durarán años.

Tengo dolor de espalda.

Tengo show de stand up mañana y eso debe continuar.

Tengo que pedirle perdón a los fanáticos de España. Técnicamente fue mi culpa y no sirvió para nada.

Tengo un dolor enorme, más grande que cuando amé a un tipo que decidió dejar de amarme y demostrármelo con violencia física.

Tengo más arrugas de las que se valen.

Tengo muchos kilos y cero CCs.

Tengo mucha mucha mucha rabia.

Tengo ganas de autodestruirme.

Tengo ganas de mandarlo todo a la mierda.

Tengo que salir corriendo de este país.

Tengo miedo y dudas. Tengo más miedo de lo normal.

Tengo que pararme del piso y no sé cómo hacerlo.

Tengo el corazón roto.

Tengo problemas para llamar a quienes quiero que me acompañen en este dolor horrible y pedírselo.

Tengo tristeza para repartir.

Tengo que irme de este país y no quiero.

Tengo que hacer un plan B Y NO QUIERO. NO QUIERO. YO NO QUIERO SER OTRA COSA QUE ACTRIZ.

sábado, 25 de octubre de 2014

Confesión # 92

Pienso en todas las veces que el amor no fue suficiente.

Pienso en todas las veces que no he sido suficiente yo.

Pienso en las veces que no ha pasado por mi culpa.

Pienso en la posibilidad de dejarlo fluir.

Pienso en salir corriendo.

Pienso en si se debería llamar Cecilia, como Chechi o Carolina, como Carola de Piedra de Mar. Sería una linda manera de pay an homage.

Pienso en llamarlas todo el tiempo y nunca lo hago.

Pienso en hacerlo mejor y meterme en cintura, pero nunca lo logro.

Pienso en el día que lo conozco y todas las posibilidades.

Pienso en los detalles y la fecha que me dio la bruja y que por ahora nada.

Pienso en el disfraz de Halloween.

Pienso en los créditos de 22 Jump Street.

Pienso que I should see things for what they are.

Pienso en verlos por quienes sé que son.

Pienso en cortarlo de raíz y correr.

Pienso en correr.

Pienso mucho cuando corro.

Pienso en que los sueños deberían tener validez.

Pienso en la esperanza y en el dolor de ser esperanzada.

Pienso en la canción de las preposiciones, no sé por qué.

Pienso en todas las amigas que extraño y que tengo regadas por el mundo.

Pienso lo que quiero decirle y nunca se lo digo.

Pienso en la posibilidad de ser feliz.

Pienso toda la noche y por eso no duermo bien.

Pienso en El Cartero de Neruda.

Pienso que debería pasar menos tiempo pegada al celular.

Pienso que últimamente FB es más divertido que Twitter.

Pienso que mi vida sin BuzzFeed sería una shit.

Pienso que mis listas son mejores que mis confesiones.

Pienso que escribo bien.

Pienso que finalmente estoy cantando como toda la vida he querido.

Pienso que me traicionó.

Pienso que nunca se me va a olvidar que pasé mis últimos minutos al aire en NVALS dándoles las gracias and I wasted them.

Pienso que es normal que las cosas cambien.

Pienso que la gente no cambia.

Pienso en entretenerme.

Pienso en aprender caligrafía.

Pienso en hacer más y pensar menos.

Pienso en darle un beso y agarrarle la mano.

Pienso que es mejor que no.

Pienso en cómo distinguir entre Let It Happen y Make It Happen.

martes, 21 de octubre de 2014

To do list

Stop hating myself.
Do more productive shit and constructive work.
Dejar de ser una gorda de mierda.
Perdonarme por haber sido una gorda de mierda.
Ignorar las estupideces de otros.
Dejar de pensar estupideces.
Eliminar gente estúpida.
Dejar de hacerme daño con la comida.
Dejar de pensar en fumar.
Pasar menos tiempo en redes sociales y más tiempo bloggeando o escribiendo cosas productivas.
Dejar ir.
Aferrarse a lo que vale la pena.
Dejar de ver a los pocos hombres que muestran interés como tablas de salvación en medio de este océano de soledad, depresión y desesperanza.
Empezar a ver la vida distinta al mar de soledad, depresión y desesperanza.
Hacer las cosas con pasión.
Más compasión para los que no son como yo.
Odiar menos.
Stand out.
No querer encajar.
Ser un comodín social, no una outsider.
Cantar más.
Cantar mejor.
Explorar mi instrumento y ver hasta dónde puedo llevarlo.
Pedir perdón más a menudo.
Entender las cosas como son.
Trabajar por como quiero que sean.
Fall passionately, madly in love with a person worthy of me.
Dejar de creerme la gran vaina.
Dejar de compararme con la que fui.
Entender y respetar la que soy.
Trabajar por la que seré.
Pasar hambre para volver a mi peso.
Dejar de llorar cuando me veo en el espejo o cuando me tomo un selfie.
No odiarme, please. La pongo dos veces porque es muy importante.
Get help.
Find better friends.
Reconnect with good friends who don't know I am miserable and see if they can help.
Dejar de llorar.
Buscar figuritas en las nubes más a menudo.
Ver más estrellas.
Dejar de fijarme en hombres que lo que hacen es daño.
Emocionarme más. I used to be excited about everything y ahora... nada.
Doodle more.
Ser más positiva, como Yesailaikiu.
Extrañar menos.
Buscar más.
Push myself harder.
Dedicarme.
Be kind to everyone.
Cambiar.
Hablar más con mis abuelas.
Aprender a cocinar más cosas para no morir de hambre.
Regalar quesillos, que es lo único que me queda increíble.
Hablar bien de todo el mundo.
No decirle mediocre a la gente en su cara.
No dar mi opinión sin que me la pidan.
Defender mi verdad hasta el final.
Dejar de ser yo y más ellas cuando tengo que ser ellas.
No imponer nada de mí en mis personajes.
Ser un canal.
Modificarme hasta donde pueda.
No dejar que me metan en el friend zone sin mi consentimiento.
To care more?
Or less?
No sé qué sería peor.

martes, 14 de octubre de 2014

No es odio irracional, es trauma infantil

Tuve mi segundo novio a los quince años. Si me preguntan, es la mejor edad para tener un segundo año. Porfa, mi novio tenía carro y yo tenía camisa azul. ¿Debo decir que I was a legend o se entiende solito? Right. Súmole a esto, que dicho novio había sido mi amor platónico de los dos años anteriores de bachillerato. Su mejor amigo, era mi mejor amigo. Su mejor amigo iba a ser mi date en Eeeeel Baile de Quinceaños de mi promoción y unos días antes se esguinzó un pie y tenía muletas. ¡Ahí estaba! Ahí estaba la señal de que este amor platónico dejaría de serlo. Las estrellas se estaban alineando a mi favor, sería el mejor ejemplo de que if you can dream it you can do it.

I dreamed it, I did it and it broke my heart for the first time.

Este niño era el It Boy de su promoción y yo era la chama que bailaba, actuaba y era burda de pana de la mía. Era un partidazo para los estándares de Teenage Nina, que eran todavía peores que los de Grown Up Nina. He was everything you could want in a boyfriend, con excepción de que no me quería ni me trataba bien. No me trataba mal, pero no me trataba bien. A los quince quería lo mismo que quiero ahora: romance. Back then me gustaban las flores y las esperaba, quería mensajitos de buenos días, llamadas eternas mientras me movía por toda la casa y mis papás me gritaban que colgara. Quería cariñitos en el pelo y agarradas de la mano, planes interesantes y nuevas aventuras. I wanted a magical relationship and I got something as brief as I am short and as interesting as cabbage. De su lado, el romance no era tanto romance sino pasión. La primera vez que me di un beso con lengua, fue con él. Teníamos una semana de novios. Lo más lejos que llegamos fue que me tocó el culo (OMGGGGG) sobre el pantalón, siempre. Tres veces en total, máximo porque no duramos ni un mes. Fue mi primera relación fracasada y la recuerdo todavía como si fuera ayer. Mi mamá me decía que ese niño sólo quería una cosa de mí. Mi mamá siempre tuvo razón en todo y me dio mucha arrechera y mucha satisfacción el día que me di cuenta de eso. Yeeeeiii mi mamá no está loca, ni era una mujer que no sabía nada de la vida, como tantas veces en mi adolescencia le grité. She knew. She always has known. 

Echo todo este cuento para entender que lo que rechazo como mujer, tiene sus raíces en lo que me hirió cuando era chama. Cuando este niño y yo terminamos, él empezó a salir con una "amiguita" mía del colegio. Era fea y tenía el cuerpo horrible, era plana con bolas como yo, no era divertida ni bailaba bien, no tenía chispa, ni carisma, ni bonita cara, ni buen pelo, no era ni siquiera buena persona! O sea, fue capaz de empatarse con el ex de su amiga sabiendo que su amiga estaba en la mierda. Ni pidió permiso. Me atormenté por una semana, ¿por qué? ¡¿Por qué Dios, me haces conocer el amor (it wasn't love) y después me lo arrebatas así (porque era lo mejor para mí)?! ¿Por qué la prefiere a ella? ¿Por qué no puede quererme como yo lo quiero? ¿Por qué me haces esto? ¿Qué tiene ella que no tenga yo? ¿Qué le puede dar ella que yo no puedaaaaaa?

Do I have to say it? Sí. 

TIRAR. Eso es lo que ella podía darle. Acceso a su vajayjay. He could have sex with her. Conmigo eso noooo iba a pasar. A ver, imaginemos por un momento que él hubiera querido hacer el esfuerzo, pues, el trabajo y el lavado cerebral que casi todos los chamos hacían cuando querían desvirgarte, aunque no te quisieran. Imaginemos que el hombre se estuvo fajando, que jaló bola y que de verdad trató... Bueno, no hubiera funcionado porque Nina de 15 era más terca todavía (plop!) de lo que es Nina de 28. No era una opción para mí. Todavía me costaba horrible no sentirme como una puta porque el niño me había agarrado el culo with all my clothes on, todavía medía el tiempo de OK, tenemos 20 minutos besándonos, más de eso debe ser pecado y me paraba en seco y me bajaba corriendo del carro. Tirar was so so far away. Six years away, actually. 

Claro que el hecho de que yo no quisiera tirar no significaba que todas mis "amigas"–pongo comillas porque esa bicha no era amiga mía un coño–no quisieran hacerlo. Y ahí fue. Ahí fue la primera vez que usé "puta" como un insulto. Que ella fuera tan precoz y estuviera dispuesta a tirar con él para amarrarlo, la hizo ante mis ojos eso y nada más. Ya sé, ya sé. Ahora es fácil saber que puta no es un insulto, sino un oficio. Ahora, sé que cada quien tira con quien quiera y que no es problema mío que lo hagan. Las mujeres que deciden con quien se acuestan, no son putas, son mujeres. Ya. Ahora sé que es bajo y denigrante, pero es muy difícil conseguir las palabras "precoz y liberada" para nombrar a alguien que hizo que experimentaras tu primer mal de amor. Sentada sobre la falda del colegio, sintiendo la cerámica fría del baño en las piernas, mientras ves las dos fotos que lograron tomarse y escribiendo en tu diario cuánto lo quisiste y cómo fue la historia entre ustedes palabra por palabra, es muy difícil usar los términos correctos. Ella no era una puta, pero igual le agarré arrechera a las perras. A las desconsideradas que te roban los novios y bueno, ahora en mi caso, los trabajos. 

Ahora, viéndolo con perspectiva y distancia digo que sí se querían. En ese momento decía "las mujeres (éramos niñas, no mujeres) somos huecos intercambiables para esta gente ¿o qué?" Lloraba como loca. Me marcó, de verdad. Me marcó profundamente saber que todo lo que una es, vale poco a la hora de compararlo con poder dar rienda suelta a las hormonas antes de que los papás lleguen del trabajo. 

Lo bueno es que ya aprendí. Si una prepago puede hacer ese trabajo, sin conocimiento alguno ni estudios, no es un trabajo digno de moi. Si pueden robártelo a cuenta de lo que sea, significa que nunca fue tuyo. Si te lo quita una que se acostó con alguien para que se lo dieran, you are better off. Porque ya aprendí que cuando te toca, ni que te quites y cuando no, ni que te pongas. 

Y siento que esta vez, me toca. 

viernes, 10 de octubre de 2014

A brief history of depression

Hay pocas cosas que sé hacer bien. Sé bailar tap, sé distinguir un libro bueno de uno malo, sé las reglas de ortografía y gramática, sé la teoría (únicamente) de cómo debería funcionar una relación saludable y sé de estar deprimida. 

Nunca he sido una mujer normal en ese último aspecto. Mientras mis amigas del colegio iban por la vida como adolescentes normales, tristes por cosas normales, alegres por cosas normales, yo pasé casi un año profundamente triste por cualquier cosa. Todo lo desencadenó, quién más, un hombre, pero me traté y poco a poco it went away. En esa primera depresión, logré identificar ciertas cosas que me ayudarían a futuro, como por ejemplo que si sonríes burda y te mueres de la risa, si eres la que más baila, la que más sale, la que más jode, la que menos toma, puedes tener destellos de genuina alegría. En mi caso, ninguno de mis períodos depresivos ha sido igual al otro y todos se han acabado por causas diferentes. 

Más adelante, en la universidad tuve otro. Yo sabía que iba a odiar Comunicación Social. Lo sabía desde el principio, pero era demasiado chama y no siempre se me hizo tan fácil como es ahorita ir en contra de las expectativas o de la percepción que la gente tiene de ti. No tuve las bolas que hacen falta para decir que quería estudiar otra cosa que por lo menos iba a satisfacer mi intelecto, mientras exploraba los caminos que me llevarían a convertirme en la gran artista que siempre he querido ser. Los años que estudié Comunicación Social fueron los más miserables de mi vida, y miren que hay competencia. Nunca me gustó.  El último año que estudié de Comunicación todavía lo recuerdo como un enorme pain in the ass. Esto es un servicio público, para ti que quizás estás leyendo esto con tu camisa beige, atormentándote por el futuro: a mí–ojo, esto es súper personal y no significa que vaya a resultarte–Comunicación Social no me dio ni una sola herramienta que me permitiera convertirme en una mejor artista. Ni una sola. Si tuviera que hacer todo de nuevo, hubiera estudiado Arte en la UCV, en UNEARTES o lo que de verdad quería cuando me gradué, que era Estudios Liberales en la Metro. Si yo fuera tú, buscaría la manera de irme para afuera y estudiar algún lugar serio. Y por cierto, el único año que hice en Teatro UCAB me pareció una mierda, además. 

Después vino el año infame. El año del Hombre Antes Conocido Como Anticristo, pero ya lo perdoné entonces no le decimos así. En el fooondo de mi corazón, yo sé que puedo lograr todo lo que me proponga en la vida porque logré dejar de llorar por él. Mientras más amas, más puede doler. Nunca más amé a alguien tanto como lo amé a él. A uno solo lo amé mejor, pero ese no cuenta porque para variar he ultimately became an asshole (o siempre lo fue pero yo no me di cuenta, clásico). Todo lo que lo amé, me aplastó. Pasé casi 10 meses llorando todos los días. Perdí las ganas de vivir. No lo digo a la ligera. Hacía cosas activamente para morirme, aunque en ese momento no me diera cuenta. Manejaba no borracha, sino inconsciente, tomaba todos los días, me fumaba una caja diaria de cigarros, engordé como cinco kilos–aah, quien tuviera ese metabolismo de early twenties todavía–me peleaba con todo el mundo que me ofreciera una remota posibilidad de estar mejor. Solamente dos cosas buenas tuvo ese año: me enseñé a ser honesta con mis impulsos a través de contar mi historia en este blog y me hice la hermana/esposa/babysitter de Toto. Hasta ahí. De resto, recuerdo ese año como el año que casi me muero porque me quería morir. Cavé un foso para mí y me eché en él a llorar, esperando mi muerte. Más nunca he sentido un dolor así y espero no sentirlo nunca. No lo digo con vergüenza y no sé si debería. Siento que admitir que estuve tan mal, tiene algo de valor. 

Y ahora estamos aquí. Estamos aquí desde 2012. Este período de depre ha sido el más maduro con pinceladas de estupidez extrema. Eso es un gran avance. O por lo menos, yo lo veo así. En 2012 estaba tranquila en la radio. No feliz, pero sí tranquila. Con mucha más plata de la que podía gastarme, tenía estabilidad y éxito laboral para rematar. Le agradezco profundamente a la radio, el medio más bello donde he trabajado, todo lo que hizo por mí y todo lo que en él aprendí. No hay espacio de trabajo como la radio, lo digo en serio. ¿Qué pasa? Que la radio, desde el inicio de mis planes, hasta el sol de hoy es un complemento. Es la salsa tártara, no el pepito. Es un plus, es una cosa que hago bien porque soy inteligente pero no es el gran sueño de mi vida. Y no soy nada si no soy soñadora, ¿ven? Ya ahí me sentía mal, porque dale que dale en radio y las oportunidades actorales no aparecían en el panorama. Un par de cuñas buenas, lo digo con orgullo y algunos cortometrajes chéveres que nunca tuvieron gran éxito entre... well, nobody. Hasta ahí. Para una mujer que esperaba tener un Oscar antes de los 30, es un coñazo muy heavy. Cuando tienes grandes ambiciones, tienes grandes caídas.

¿Qué pasa? Que esta depre vino como vino mi gordura: poco a poco, sin darme cuenta, hasta que un día no me entró el pantalón. Poco a poco, sin darme cuenta, hasta que un día me guindé a llorar saliendo del programa encerrada en el baño sin que nadie me viera. Justo después de ese día, nos botaron de Hot. Por más duro que fuera en ese momento, debo admitir que eso fue una de las mejores cosas de mi vida porque, como diría mi papá ingeniero, crisis significa oportunidad. Todas las cosas que no había hecho ni había activamente buscado por estar en mi comfort zone ganando un platal, tuve que empezar a generarlas. Más castings, más cortos, más relaciones públicas, más tweets, más blog. Sí, estaba triste casi siempre, pero sabía que podía echarle bola sola. 

Entonces, hice una cuña de Pantene con Erika de la Vega que me salvó la vida, porque me puso en su panel. Todo había valido la pena. Érika y yo no somos amigas, no nos hacemos las manos juntas ni skypeamos una vez a la semana. No tenemos un chat que se llame flor bailaora flor Amiguix flor bailaora flor, pero she knows who I am. Y poco a poco, pasé de invitada a prueba a ser su mujer de confianza. Fui la única jeva panelista que grabó su cuña de Navidad. Esa mierda me hizo sentir invencible, más que cuando conocí a Sascha Fitness y nos hicimos amigas. Wiiink. Después el programa se acabó. 

Unos meses después, renuncié a la radio por Internet donde seguía trabajando ni sé por qué, porque teníamos demasiadas restricciones y nadie nos escuchaba. Ya había empezado a llorar todos los días de nuevo, porque la pila que me dio Érika estaba looooow. No me preocupó, porque siempre he sido hipersensible y siempre he dejado fluir los impulsos, it was OK. It was going to be OK. Había quedado en una novela que iban a pasar en muchos países, eso tenía que significar algo. Las Bandidas iba a ser el principio de una gran carrera. No sacrifiqué ni mi dignidad, ni mi integridad artística, mi papel fue increíble y nadie en ese set fue más puntual, más comprometido, más entregado y más pana que yo. Nadie. Por años tuve todos los prejuicios en contra de la televisión y las novelas y cuando llegué a RCTV me encontré con gente talentosísima e inteligente, imagínate tú. It gave me a wave of optimism que pronto se estrelló contra las piedras y me dejó ahogada y varada en altamar. 

He hecho muy pocas cosas después de eso. La Verdadera Historia de Ronald McDonald, el video de Treo, el de San Luis, algunos comerciales, todas las experiencias que he tenido este año han sido invaluables y me han mantenido a flote. Estoy agradecisísima por cada una de ellas, desde el fondo de mi corazón amo y admiro a todos los involucrados en eso. Pero estamos a octubre y eso es todo el trabajo que he tenido en un año. No puedo evitar llegar a mi casa y llorar porque siento que estoy fracasando  y que seguir trabajando por mis sueños is hopeless. Y encima viene a morirse Robin Williams. Robin Williams, un hombre que tenía más talento en un nudillo peludito que yo en todo el cuerpo, no pudo con la vaina. Coooño, qué queda para una. No estoy diciendo que me voy a matar, no estoy diciendo que me voy a guindar de alguna parte, ni que me voy a tomar unas pepas. Estoy diciendo que no tengo ganas de seguir porque ha sido demasiado doloroso. "Nadie dijo que era fácil" es una estupidez que piensan los que son normales y no entienden lo pelúo que es. Seguir adelante cuando no tienes fe, ni ganas, ni apoyo, ni voluntad... si no lo entienden con el suicidio de uno de los hombres más cómicos, talentosos y buenos de la historia de la humanidad, no lo van a entender con un post en un blog de una jevita que está loca. 

Esta depre es distinta porque I am not crippled by it. Me paro de la cama y lo hago todo. Lo hago todo. Todo lo que tengo que hacer, no como en 2008. Mis deberes, mis responsabilidades, mis tareas... todo lo hago. Pero sueño con estar haciendo una cosa distinta. Estoy triste porque me siento como una malagradecida, porque en el fondo yo sé, ¡yo sé! que tengo demasiadas cosas que agradecer, pero cuando uno está depre la cabeza te hace fijarte solamente en las malas. Yo quiero ser una hippie que "vibra cosas positivas para atraer cosas positivas" y que "alinea y manda las energías de lo que mereces recibir" pero no soy esa hippie optimista. Soy una mujer que está pasando por un mal momento que ha sido demasiado prolongado si me preguntan a mí, que llora todos los días, que se odia profundamente y que, por ahora, no tiene las herramientas para estar mejor. Me siento impotente y estoy brava. No, no estoy brava, estoy arrecha. La vida o Dios o quien coño sea me da todos los talentos que en el fondo sé que tengo y no me da la confianza en mí, ni la autoestima, ni el valor, ni las bolas para mostrarlos. Me he convertido en una cobarde y una insegura. Odio todo lo que hago, incluyendo que me da miedo hasta bloggear. Este blog que me ha salvado tantas veces, ahora es como el ojo de Sauron que me juzga y me atemoriza y me castiga. Perderlo me atrevo a decir que es lo que más duele. 

Ojalá pudiera pararme de la cama y querer hacerlo con ganas, pasión e ímpetu. Ojalá, estoy trabajando de verdad por hacerlo. Mientras tanto, sigo triste y sigo sintiéndome como un fracaso. Espero que al menos me sirva para crear. 

Estoy tratando, for real

Normalmente cuando estoy construyendo un personaje, empiezo por el color de uñas. Es fácil y más barato que comprar un clóset nuevo. Es mi manera de aproximarme, mi manera de buscar y casi siempre me ha funcionado. Empecé a hacerlo cuando tuve que preparar Blanche para el taller de Elia y para el Gimnasio de Actores simultáneamente. Hasta 2009, odiaba las peluquerías. Ahora me gusta ir cada dos semanas, de verdad me relaja muchísimo y ya tengo el flow para ir pasando las páginas del libro que me esté leyendo mientras me hacen las manos. Digo esto porque bueno, pasé poco a poco de odiar las peluquerías y creerlas un endeavour vacío y superficial a quererlas porque me hacen sentir linda cuando salgo de ahí. 

Si eso pudo cambiar, puede cambiar todo. Claro, tendrá que ser paulatino. Igualito que cuando construyo un personaje empiezo por algo lejano pero fácil como ponerme rosado por Gaby o francesa de colores tukkys para Yesailaikiu. El cambio que estoy haciendo en mí, lo estoy abordando igual. Una cosa diferente y no taaaan difícil todos los días. El otro día salí de mi casa en leggins mentas y camisa negra. Fue difícil porque leggins y flats no es quien soy. Es quien podría ser, claro, pero no lo soy todavía. Ese día me puse un collar y todo. 

Empecé por lo de afuera esperando que eso permee poco a poco a lo de adentro. Espero que verme diferente me haga sentirme diferente. Ya no tengo cuadritos, pero tampoco soy la gordita que era hasta hace un mes. Estoy pesando 50 Kg, que son exactamente tres kilos más que mi peso normal para verme bien (sin cuadritos). I can deal with them... No, bueno, estoy tratando de lidiar. Estoy haciendo el esfuerzo por llorar menos y comer mejor. El componente psicológico ha sido muy mi gran peo y no sé si es que estoy siendo irresponsablemente optimista pero me siento mejor. 

La última vez que comí chocolate o postre fue hace 13 días, el domingo en casa de Oly. Ese día me regaló torta para llevar y la regalé en mi casa. Por primera vez desde hace meses, tengo control sobre el chocolate. Cada vez que me provoca, lloro. Cada vez que no me lo como aunque esté llorando, sonrío. Ha sido muy muy muy difícil pelear conmigo, pero estoy decidida a ganarme. 

He hecho muchas cosas por cambiar. El otro día estaba en la mierda de la tristeza. ¿Qué hubiera hecho yo de antes de decidirme a cambiar? Hubiera salido a reeeeeventarme a palos, a comerme dos hamburguesas y tres cupcakes, le hubiera gritado a alguien y le hubiera pegado a algo. Lo que hice fue leer Percy Jackson y acostarme a dormir. Suena muy estúpido, pero estoy increíblemente orgullosa. Si hice eso, ese día que me sentí tan mal, tan vulnerable, tan arrepentida, tan triste, tan sola, tan amargada, tan arrecha y tan inútil todo el mismo día; puedo hacer lo que sea. 

Lo primero que estoy trabajando de lo de adentro, es el perdón.  La vida es más fácil con cargas más ligeras. Tengo que perdonar a mi familia entera, tengo que perdonar a las amigas que creen que el amor es una curita para todos los peos anteriores y se creen superiores, tengo que perdonarme a mí, tengo que perdonar a los productores que se dejan enviciar, tengo que perdonar a las que tienen una sola herramienta para surgir y la usan, tengo que perdonar a los que me subestiman, tengo que perdonar a los que no les importan, tengo que perdonar a los que no saben, tengo que perdonar al peatón imbécil que se come el semáforo y me hace perderlo, tengo que perdonar a las amigas que no lo han sido, tengo que perdonar de verdad y tengo que perdonar más rápido. Mis peos de ira se salen de control y no es saludable, yo sé. 

Ayer hice una vaina que no ayudó para nada a perdonar a la cultura que no me aprecia. Entendí, viendo el Miss Venezuela, que nunca me apreciará. Yo me tengo que ir del país, me guste o no. Yo no soy hater, ni envidio a las Misses, ni las odio, ni les deseo mal. Yo vi cosas que convertí en chistes porque hago stand up y porque cualquiera que tenga tres dedos de frente sabe que nada de lo que pasó ayer estuvo bien. 

El inicio: 


Sobre el número inicial entre Maite y Osmel:

Sobre Oscarcito:


Sobre el número inicial: 

Sobre Mariangel y Leonardo: 




Sobre cuestiones técnicas:


Sobre encontrar un nuevo amor platónico ya que con el primero no lo estoy logrando:

Sobre mi futuro:

 

Sobre el desfile en traje de baño:




Sobre las apariencias y su engaño proverbial: 



Sobre la negrita y calva que amé durante todo el concurso pero VV se niega a dejar los tiempos de la colonia atrás: 


 Sobre las reacciones de las padgeant moms que no tenían para venirse a Caracas a apoyar a las hijas:


Sobre cosas de las que no tengo ni puta idea: 


Sobre llevar la luz y el aroma de Venezuela en la piel: 


Sobre el futuro de nuestros jóvenes talentos: 


Sobre cagarla diciendo "nunca" porque no sé a qué medidas desesperadas deberé recurrir para sobrevivir económicamente algún día: 


Sobre la tecnología y el daño que le hace a algunas: 


Sobre los niños cantores de Canaima: 


Sobre los hombres que no cantan un coño y no son de Canaima, sus acompañantes y el recibimiento a la pobre Miss U: 



Sobre economía: 


Sobre el futuro de nuestros medios:


...Y lo que va a pasar cualquier año de estos: 


Sobre mis frustraciones y mi potencial en el marco de un concurso que nunca me ha emocionado ni representado ni he entendido: 


Sobre los finales, para algunas más dolorosos que para otras: 



Sobre cómo hacer la transición indolora y sin Splinching: 

Dealbreakers Vol. VII

Dealbreaker No. 28: Todos somos intolerantes, lo que pasa es que todos no toleramos distintas cosas

Marzo 2014, mientras Venezuela estaba en llamas. Casa del pana de un pana en un cumpleaños casual, viernes 10:00 p.m. 

Yo (escribiendo un mensaje): esta mierda seguro va a ser aburrisísima, te escribo cuando salg... 
Mi cabeza: ¿eeeeepa y ese de dónde salió? 
Yo (borrando mensaje): No, me quedo aquí hasta tarde. Hablamos otro día, beso. 
Nulo random: dale. 

Mi cabeza: ok, ¿cómo tendría que hacer una para llegar hasta allá y hablar? ¿Quién podría presentarme a este carajo? Luis está muy borracho. Nah, me acerco y que a comer... de verdad tú lo último que necesitas es seguir comiendo marica, basta ya. Déjame ser, estúpida. Bueno, yo te lo advertí. Camina a la mesa y ve si funciona, si no, te le instalas a Luis and you hope for the best. 
Él: épale, ¿cómo estás? 
Mi cabeza: el truco es estar gorda para siempre porque con este culo es imposible que se resistan, ya. 
Yo: ¡hola!
Él: ¿cómo te llamas, de dónde saliste, por qué conoces a Daniel? 
Yo: bueno, no conozco a Daniel, conozco a Luis (subiendo la voz) somos aaaamiiiiigoooos de toda la vida...
Mi cabeza: que quede esto bien claro, porsia
Yo: ...y me preguntó que si no tenía plan y yo como soy bien patacaliente me vine y listo jejeje. Me dicen Nina. 
Ël: aaaaah, no, bueno Daniel es uno de mis mejores amigos de la vida. Los dos hacemos cine, pues. 
Yo: ah, mira tú. Yo soy actriz. Cuéntame más. 
Mi cabeza: seguro dice que hace cine porque una vez montó un Vine desde el iPhone, claro, nadie que sea tan atractivo puede tener talento, eso está prohibido.
Él: bueno, he hecho tal película, tal comercial, tal y tal cosa y tal cosa y tal 
Mi cabeza: maldito, es bueno. Hágame suya. 
Yo: ah, que fino, sí casi todas me suenan... 
Mi cabeza: bueno, a lo que vinimos, pues... Nah, yo vine por la curda y la torta, pero si viene con una llamaíta no soy quien para arrecharme. 
Él: bueno, un placer. 
Yo: daaaale, un placer. 
Mi cabeza: ¿por qué te haces siempre lo mismo Nina? De vaina te da torticulis batiéndole el pelo a este huevón y ni el teléfono te pidió, vete a tu casa, agarra una birra, torta para llevar y vete a tu casa. 

Sábado. 12:45 a.m. 

Mi cabeza: tiempo libre, tiempo de Internet. Faaaaacebook. What?! Jaaaaa, me agregó. Me agregó él solito. Hay que ver que hay que ser bien ahuevoneado para tener a la jeva enfrente y dejarla ir sin sacarle el teléfono si ella te interesa. Oh, well, no vamos a llorar sobre la guarapita derramada. Wepaaaa, está online. Demasiado fácil. 
Yo: ¡hola!
Él: ¡hola!
Yo: ¿cómo les terminó de ir? 
Él: bien, tranquilo, ahorita llegando en mi casa, par de birras más y listo. 
Yo: hmmm 
Él: ando aquí revisando tus status, eres muy cómica 
Yo: ¿me estás stalkeando? 
Él: sí
Yo: jajaja, por lo menos es honesto 
Mi cabeza: la torticulis valió la penaaaaaa... 
Él: hay algo que me preocupa
Mi cabeza: ¿mis peos de bebida, los cara redonda como la luna o mi inestabilidad emocional general?
Yo: ¿qué será?
Él: Que no tienes suficientes fotos en traje de baño
Yo: pasaste de burda de cuchi a crazy stalker en poco tiempo jajaja
Él: jajajaja, jodiendo, de pana
Yo: yo sé, yo sé
Él: veo que te interesa full la política no, eres como una líder de la cuestión... 
Yo: no, cero líder de la cuestión, pero sí estoy involucrada
Él: aaahh, ¿intolerante?
Mi cabeza: burda, si este mmgvo me dice que Leopoldo tenía razón lo voy a ir a buscar para caerle a coñazos
Yo: no, trato de no serlo. Estoy aprendiendo a no serlo.
Él: ah ok, bien... A ver, yo soy chavista
Yo: jajajaja, pendejo, deja
Él: no estoy jodiendo jejeje soy chavista
Mi cabeza: tú necesitas ayuda, tú necesitas irte a que te revisen Andreína. A que un profesional te diga QUÉ COÑO TE PASA Y POR QUÉ ESTÁS TAN LOCA Y LOS BUSCAS ASÍ. Le acabas de decir que eres tolerante, perra, ahora te la calas.
Yo: ¿de pana? ¿Después de todo?
Él: ¿después de todo qué?
Mi cabeza: aaaaaah bueno, éste si es bolúo jajajajaj. A ver, vamos a pensar. Después de que destruyó el aparato productivo del país, expropiando todo lo que funcionaba y poniendo empresas perfectamente funcionales en manos de mediocres e incapaces; después de que nos dividió y nos hizo odiarnos; de hacernos el país con las tasas más elevadas de crímenes violentos en Suramérica en los últimos 10 años, después de que ignoró, vejó, maltrató y discriminó a más de la mitad del país por 13 años huevete, porque nunca fue un demócrata, porque nos hizo la sopita y el hazmerreír en la ONU, en la OEA y en cualquier organismo internacional, después de haber sido el país de Miranda, porfa please! Después de que premió y dejó reinar a los malandros, después de que robó y dejó robar a todos los ladrones que lo rodearon...
Yo: Jaaajajajaja, tú si eres bolúo. ¡No sé por dónde empezar! Después de que destruyó el aparato productivo del país, expropiando todo lo que funcionaba y poniendo empresas perfectamente funcionales en manos de mediocres e incapaces; después de que nos dividió y nos hizo odiarnos; de hacernos el país con las tasas más elevadas de crímenes violentos en Suramérica en los últimos 10 años, después de que ignoró, vejó, maltrató y discriminó a más de la mitad del país por 13 años huevete, porque nunca fue un demócrata, porque nos hizo la sopita y el hazmerreír en la ONU, en la OEA y en cualquier organismo internacional, después de haber sido el país de Miranda, porfa please! Después de que premió y dejó reinar a los malandros, después de que robó y dejó robar a todos los ladrones que lo rodearon...
Él: bueno, podríamos debatir eso un rato...
Yo: noooo, papa, eso no es debatible. Todas esas cosas son facts y no quiero salir con un resentido, ignorante que diga que es humanista y tolerante y mierda, porque ese MAMAHUEVO de Chávez lo que hizo fue discriminarme e irrespetarme por 14 años de mi vida como si yo tuviera la culpa de que la generación de nuestros papás no hiciera un coño. Si 15 años de chavismo no te han convencido a ti de que estamos en la mierda y Chávez es lo peor que le ha podido pasar a Venezuela, ni me han convencido a mí de que algo de bueno tenía, un chat de FB no va a cambiar eso. ÁNDATE A LA MIERDA.